El dólar ya no es certeza en el comercio exterior…

Resumen del contexto económico

El mercado cambiario registró un giro notable al iniciar agosto. Tras alcanzar mínimos de más de siete años cercanos a los COP 3.086, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) rebotó por encima de los COP 3.230, marcando un incremento del 2,74% en un solo día.

Aunque en lo transcurrido de 2026 la divisa acumula una contracción del 16,63%, la volatilidad se ha elevado al 20,79% (muy por encima del promedio de referencia del 13,32%). Para este mes, los analistas estiman un rango de negociación entre COP 3.080 y COP 3.200, previendo un cierre de año proyectado entre COP 3.400 y COP 3.650.

Este repunte responde principalmente a dos decisiones de política monetaria del Banco de la República:

  • Mantuvo la tasa de interés en 12% (frente a un mercado que anticipaba un incremento).
  • Lanzó un plan de adquisición de divisas por USD 4.000 millones, lo que fija un piso técnico para la cotización.

Análisis del impacto en las operaciones internacionales

En el comercio exterior, la rentabilidad no depende exclusivamente del valor actual de la divisa, sino del margen de tiempo que transcurre entre la cotización del negocio y la transacción final. En entornos de alta volatilidad, la ganancia o pérdida se define en dicho intervalo temporal.

1. Panorama para los importadores

Las recientes caídas de la TRM abarataron los costos de nacionalización al disminuir el valor en pesos de las mercancías, los fletes y los impuestos aduaneros (los cuales se liquidan con la tasa oficial vigente al momento de la declaración).

  • Gestión de fechas: Debido a que los tributos se fijan con tasas de vigencia semanal, un desfase de pocos días en el despacho puede alterar sustancialmente el costo final.
  • Selección de Incoterms: Términos como CIF o DDP implican una mayor exposición al riesgo cambiario que FOB o EXW, ya que los fletes y seguros también se pagan en moneda extranjera.
  • Recomendación: Si existen compras pactadas para el segundo semestre, resulta más prudente contratar coberturas cambiarias en este momento que especular con un dólar más bajo.

2. Panorama para los exportadores

Para los sectores exportadores (especialmente el agrícola: café, flores, banano, palma, azúcar y aguacate), el escenario es opuesto. La conversión a pesos genera menores ingresos en un momento en que los costos locales han aumentado debido a ajustes salariales y nuevas cargas arancelarias internacionales.

  • Competitividad real: No debe evaluarse únicamente por el valor nominal. Ajustando por inflación y por la pérdida de poder adquisitivo frente a otros socios comerciales, un dólar a COP 3.150 equivale en términos reales a COP 2.050 – 2.100 de hace doce años.
  • Efecto del rebote: El reciente repunte alivia la presión temporalmente, pero no resuelve el desafío estructural de rentabilidad.

Mitigación de riesgos y decisiones de tesorería

El método de pago utilizado deja de ser un mero trámite operativo para convertirse en una herramienta de gestión de riesgo:

  • Pago anticipado: Elimina de inmediato la volatilidad cambiaria, pero traslada todo el riesgo comercial al comprador.
  • Carta de crédito (90/180 días): Ofrece seguridad documental, pero expone la operación a las fluctuaciones de la tasa durante todo el periodo.
  • Cobranza documentaria: Ofrece una alternativa intermedia, aunque carece de garantías de pago.

Regla de oro: A mayor plazo de pago pactado, más necesaria resulta la implementación de instrumentos de cobertura (como contratos forward, opciones cambiarias o el calce natural entre cobros y pagos en divisas).

Conclusión

Las fluctuaciones del dólar obligan a cambiar la estrategia: es fundamental definir con precisión el Incoterm, el mecanismo de pago y la cobertura cambiaria antes de realizar el embarque. En mercados volátiles, la rentabilidad se asegura mediante la planificación anticipada y no adivinando el comportamiento del mercado.

Alianza Logística Internacional M&A
Instagram: Alianza_logisti